miércoles, 20 de abril de 2016

Creando un comic

Como parte de la actividad "argumentación lúdica" del curso propedéutico de la UnADM, he creado este comic. No es la cosa más genial del mundo, pero no está tan mal (creo). Para verlo mejor hagan click en la imagen.


Para crearlo he usado la página Make Beliefs comix! Usé esta porque era la única que me permitía crear el cómic sin crear un usuario; además ya la había usado antes y me pareció buena. El único problema es que sólo permite hasta 4 viñetas en el cómic, así que lo hice en dos partes y luego en un editor de imágenes las puse juntas. Creo que el resultado es bastante bueno. Espero que lo hayan disfrutado.  ¡Hasta pronto!

El cerebro adicto. Resumen de lectura

Hasta hace algunas décadas, las adicciones eran consideradas un problema moral más que un problema de salud; se creía que el adicto era una persona amoral y sin fuerza de voluntad. A raíz de experimentos realizados en la última década del pasado siglo, se sabe ahora que las adicciones son un problema de salud. Las drogas, aunque mediante diferentes mecanismos de acción (Cruz-Martín del Campo, 2006), modifican la química cerebral, así como su estructura y funcionamiento (Guerrero-Monthelet, 2013). Ahora, la drogadicción se define como un consumo habitual de substancias con un efecto nocivo sobre el individuo, que tiene la característica esencial de la necesidad de su uso y la tendencia a aumentar la dosis (Barrero-Virguetti & Escalera-Solís, 2008).
                El cerebro envía y recibe información mediante la transmisión de impulsos nerviosos; para ello, las neuronas utilizan ciertas sustancias químicas llamadas neurotransmisores (Eccles, 1975). Las drogas, al ingresar en el cerebro, modifican los mecanismos de acción neuronal, impidiendo que se capten los neurotransmisores (como en el caso de la cocaína, por ejemplo), una liberación excesiva del mismo (anfetaminas, por ejemplo), o alteran la cantidad de neurotransmisores presentes en el SNC (los depresores, como el alcohol, por ejemplo), entre otros efectos (Cruz-Martín del Campo, 2006).

                La mayoría de las drogas interfieren con un neurotransmisor llamado dopamina, que está relacionado con las sensaciones de placer (Cruz-Martín del Campo, 2006; Guerrero-Monthelet, 2013). Al consumir droga, el cerebro se acostumbra a recibir dosis “masivas” de dopamina, por lo que las recompensas naturales ya no producen placer; además, cada vez se necesita consumir más droga para lograr el mismo efecto. Esto se conoce como tolerancia (Guerrero-Monthelet, 2013). Una vez que el cerebro se acostumbra a dosis de droga cada vez mayores, al faltar la droga se producen síntomas como irritabilidad, nausea, insomnio, ansiedad, etc., conocidos en conjunto como síndrome de abstinencia (Barrero-Virguetti & Escalera-Solís, 2008; Guerrero-Monthelet, 2013).
Factores de riesgo y protección
La propensión a las adicciones tiene factores tanto biológicos como ambientales. Los factores genéticos representan alrededor de un 40 a un 60% del riesgo (Guerrero-Monthelet, 2013). El que se manifieste el comportamiento adictivo depende también del entorno.
                Dentro de los factores de riesgo podemos encontrar conductas agresivas tempranas, habilidades sociales deficientes, amigos que abusen de sustancias, disponibilidad de la droga y pobreza, entre otros. En cuanto a los factores de protección, se pueden encontrar relaciones positivas, apoyo parental, Autocontrol, cohesión comunitaria, entre otros.

Consecuencias
Dependiendo de la sustancia y el tiempo que se haya empleado, los efectos sobre la salud del adicto pueden ir desde enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, hasta trastornos mentales irreversibles o la muerte. Las drogas también tienen consecuencias para la familia del adicto, puesto que al presentar una mayor tendencia a la violencia, sea por la misma droga o por la abstinencia, modifica la dinámica familiar, la calidad de vida y la economía, entre otras cosas (Guerrero-Monthelet, 2013).
                Otro efecto negativo que pueden tener las drogas es si una mujer consume mientras está embarazada; los efectos en el recién nacido van desde un síndrome de abstinencia neonatal (Barrero-Virguetti & Escalera-Solís, 2008), hasta trastornos en el desarrollo (National Institute on Drug Abuse, 2008).

Prevención
Diversos autores concuerdan en que la mejor acción contra las drogas es la prevención (e.g. National Institute on Drug Abuse, 2008; Guerrero-Monthelet, 2013; Ayala, Echeverría, Sobell, & Sobell, 1998). Promover un ambiente saludable para los niños y jóvenes, así como disminuir los factores de riesgo son algunas de las acciones que se pueden emprender para una prevención de las adicciones. Evitar la venta de alcohol a adolescentes, disminuir la disponibilidad de cigarros sueltos, entro otras cosas, son acciones concretas que se pueden realizar para prevenirlas (Guerrero-Monthelet, 2013).
Conclusiones
Las drogas modifican la manera en que el cerebro trabaja. Esto conlleva cambios en el comportamiento también. Estos cambios en el comportamiento también provocan problemas familiares y sociales. Las adicciones son consideradas una enfermedad tratable, sin embargo, lo mejor que se puede hacer es prevenir las adicciones antes de que se den.

Trabajos citados

Ayala, H. E., Echeverría, L., Sobell, M., & Sobell, L. (1998). Una alternativa de intervención breve y temprana para bebedores problema en México. Acta Comportamentalia, 71-93.
Barrero-Virguetti, M., & Escalera-Solís, C. (2008). SINDROME DE ABSTINENCIA NEONATAL. Revista Médica (Cochabamba), 54-60.
Cruz-Martín del Campo, S. L. (2006). El cerebro y el consumo de drogas. Revista Cinvestav, 36-45.
Eccles, J. C. (1975). El cerebro : morfología y dinámica. México: Interamericana.
Guerrero-Monthelet, V. (2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, 10-14.

National Institute on Drug Abuse. (febrero de 2008). Las drogas, el cerebro y el Comportamiento: la ciencia de la adicción. Recuperado el 20 de abril de 2016, de https://www.drugabuse.gov/sites/default/files/soa_spanish.pdf

lunes, 4 de abril de 2016

Aprendizaje autónomo en la educación a distancia

En términos de Moreno y Martínez (2007), el aprendizaje autónomo es aquel aprendizaje que no depende de factores externos al aprendiz, tales como el maestro o tutor, entre otros. Estos autores distinguen varios niveles de autonomía en el aprendizaje, en los cuales va aumentando el grado de independencia respecto de referentes ajenos al individuo, al mismo tiempo que aumenta la dependencia en las actividades del propio estudiante hasta llegar a prescindir de lo ajeno.
            Igualmente, los autores refieren que puede existir diferente grado de autonomía en los diferentes dominios o campos del conocimiento: un alumno puede ser más independiente en biología que matemáticas (Moreno & Martínez, 2007).
Por su parte, Ibañez habla del discurso didáctico, el cual define como: “… el vehículo lingüístico a través del que se median al estudiante los criterios morfológicos y funcionales que, según una determinada comunidad epistémica, debe cumplir su desempeño ante el objeto o situación problema para considerarse adecuado o correcto.” (Ibañez, 2007, pág. 449). En este sentido, el discurso didáctico no es exclusivo del profesor, sino que un texto, una experiencia o cualquier otra cosa puede funcionar como discurso didáctico en tanto que el estudiante pueda inferir los criterios que debe cumplir su desempeño ante una situación determinada. A la interacción entre alumno y discurso didáctico le llama estudio (Ibañez, 2007). Esto es particularmente importante en la educación a distancia, puesto que el alumno interactúa por sí mismo con muchos de los contenidos, los cuales pueden convertirse, para ese estudiante, en discurso didáctico.

            El aprendizaje autónomo y el discurso didáctico son elementos importantes en la educación a distancia, puesto que el alumno no puede depender de su maestro o tutor para entender los contenidos, y además debe buscar y procesar información adicional a la que le pueda proporcionar éste para complementar su aprendizaje. La institución educativa juega un papel importantísimo en la educación a distancia, puesto que es la responsable de crear un ambiente virtual que propicie el aprendizaje autónomo y  el contacto con contenidos que pueden convertirse en discurso didáctico. 
      A continuación incluyo un mapa conceptual de la lectura: "Sierra-Pérez, J. H. (2011). Aprendizaje autónomo: eje articulador de la educación virtual. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, 1(14)."
Trabajos citados:
Ibañez, C. (2007). Un análisis crítico del modelo del triángulo pedagógico. Una propuesta alternativa. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 12(32), 435-456.
Moreno, R., & Martínez, R. (2007). Aprendizaje autónomo. Desarrollo de una definición. Acta Comportamentalia, 15(1), 51-62.
Ribes, E. (2002). Psicología del aprendizaje. México: El Manual Moderno.
Sierra-Pérez, J. H. (2011). Aprendizaje autónomo: eje articulador de la educación virtual. Revista Virtual Universidad Católica del Norte, 1(14).